La puntuación y la sinceridad

plumas estilográficas

¿Es usted buena persona, sincera, digna de confianza? No responda tan rápido: consulte en su teléfono móvil los SMS y los wasaps enviados. Si tiende a escribir punto final después de cada mensaje, usted no es sincero, y puede incluso que los receptores de sus mensajes se hayan sentido ofendidos por el dichoso punto.

Esta es al menos la conclusión a la que ha llegado un estudio realizado por el equipo de Celia Klin, profesora asociada de piscología de la Universidad de Binghamton, patrocinado por la revista Computer in Human Behaviour, según el cual –¡agárrense!– el hecho de que una persona escriba punto final en los mensajes es indicativo de que tiene menos sentimientos. O sea, puede que una persona sea amorosa con los hijos y los nietos, que colabore por voluntad propia con los pacientes de cáncer, que pague todos sus impuestos, sea fiel a su pareja y ayude a los ciegos a cruzar los pasos de peatones… Nada de esto es representativo de su bondad ni de su sinceridad, lo realmente importante es que no escriba puntos finales en los SMS… ¿Y cómo debemos cerrar, pues, los mensajes si queremos ser percibidos de manera positiva? El citado estudio concluye que con signos de admiración.

Preocupado por mi nivel de sinceridad, he consultado mis mensajes de móvil y he comprobado con alivio que no suelo escribir el punto final (pero, ay, tampoco el signo de admiración) y que las personas a quienes más quiero escriben el punto unas veces sí y otras no.


Aquí estoy, perplejo, pensando si debo desconfiar de mis seres queridos o echar en el olvido la última extravagancia de estudio conductual de turno.

Foto por Senado Federal

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