Antonio Barnés, Visita guiada por la literatura española

Entrevista a Antonio Barnés: Visita guiada por la literatura española

LAS ENTREVISTAS DE NARRATIVA BREVE

Antonio Barnés Vázquez

Visita guiada por la literatura española (Dykinson, 2015)

Por Francisco Rodríguez Criado

Antonio Barnés (Sevilla, 1967) está vinculado al mundo de la literatura desde diversos frentes: como lector avezado, como profesor de universidad, como organizador del certamen literario hispano-árabe “Paso del Estrecho” y como autor. En este último campo hay que señalar Yo he leído en Virgilio. La tradición clásica en el Quijote, ensayo merecedor del III Premio Internacional de Investigación Científica y Crítica “Miguel de Cervantes”, el libro de aforismos Piensa bien y acertarás (BibliotecaOnline, 2012) y el ensayo Elogio del libro de papel, recientemente publicado en la editorial Rialp. Coordina además el blog literario Yo he leído en Virgilio.

Su último libro, con un título de lo más intuitivo, Visita guiada por la literatura española (Dykinson, 2015), aspira a reemplazar, o al menos a complementar, los manuales de literatura al uso, libros que en opinión del prologuista, el catedrático de literatura hisponoamericana Ángel Esteban, “están pasando a la historia”.

Para conocer mejor el libro, charlamos con su autor, que nos hará de guía en esta visita a la literatura española.

 

Francisco Rodríguez Criado: En Visita guiada por la literatura española llevas al lector de la mano para mostrarle una panorámica de lo mejor de nuestras letras. Has articulado el libro como si se tratara de una visita a un museo (no de pinturas, sino de textos literarios), y para ello has elegido como cicerones a seis autores preeminentes: san Isidoro, Alfonso X el Sabio, Antonio de Nebrija, Juan Luis Vives, Miguel de Cervantes y Lope de Vega. ¿Por qué has elegido concretamente a estos autores, a estos “seis guías en busca de personaje”? ¿Crees que sería imposible estar al tanto de lo que ha sido –y es– nuestra literatura sin conocer sus obras?

Antonio Barnés: Gracias, Francisco, por esta entrevista en un blog que es referencia inexcusable para la literatura. Andaba yo pensando cómo explicar literatura a mis alumnos sin enmascararles los textos (sin hablar de literatura sin mostrar literatura) y, al mismo tiempo, ofreciendo unas claves interpretativas que no fueran solo las del paso del tiempo o cambio de estilo. Pensando en esto, un día, en la Biblioteca Nacional, a la que acudo a menudo, me di cuenta de que las estatuas de la escalinata podrían servir de guías. Así saldría una historia más “personalista”. Y comprendí que esas imágenes de piedra estaban muy bien elegidas, pues hay un eclesiástico, un rey, dos humanistas y dos escritores “totales”. Ahí estaban los principales motores de la literatura española. Clero: mester de clerecía, literatura ascética y mística, autos sacramentales… Nobleza: épica, poesía cortesana, libros de caballerías… Humanistas: crítica social, Celestina, Lazarillo… y Cervantes y Lope, autores que representan a todo escritor, sea poeta o prosista, dramaturgo o novelista…

Es importante conocer algunas obras de estos autores. Pero más importante aún es meditar sobre las diversas actitudes que “crean” literatura: enseñar, transmitir un mensaje, adorar, hablar con Dios, llevar a cabo gestas, galantear, amar, pensar, criticar, narrar, cantar, escenificar… Creo que en estos seis personajes San Isidoro, Alfonso el Sabio, Nebrija, Vives, Cervantes y Lope se encuentran todos los móviles posibles para escribir.

 

F.R.C.: ¿En quién pensabas principalmente cuando escribiste este libro: en los profesores, en los alumnos, en los lectores avezados que están al margen de los círculos académicos…?

A.B.: Pensaba sobre todo en mis alumnos y en cualquier persona que quiera acercarse a la literatura. Creo que el signo moderno de privilegiar al sujeto sobre el objeto ha provocado que la crítica literaria aplaste a la literatura. Yo quería escribir un libro en que sobre todo hubiera textos y el guía fuese un lazarillo no invasivo. Además, casi todos los textos literarios han sido seleccionados por los propios alumnos. El poema de Gil de Biedma a Isabel lo eligió una chica llamada Isabel. Supongo que por eso lo escogió… El soneto sobre el amor de Lope lo escogió un chico en ebullición amorosa, como confesó él mismo durante su exposición en clase… Y es fantástico, porque realmente en la literatura nos re-conocemos.

 

F.R.C.: Tu guía nos acerca la figura y la obra de autores como Gonzalo de Berceo, Fernán González, el Arcipreste de Hita, Fray Luis de León, san Juan de la Cruz, Calderón de la Barca… Y cierras el libro con Miguel de Unamuno, Antonio Machado, Alberti, Cernuda, Pedro Salinas, Miguel Hernández… También están el argentino Jorge Luis Borges y el chileno Pablo Neruda, entre otros. El listado de estos grandes autores es apabullante. ¿Crees que hoy día tenemos autores en lengua castellana al nivel de los citados?

A.B.: Me falta perspectiva para saber si existen grandes autores como esos. Supongo que sí, pero me he ocupado más de las literaturas antigua, medieval y moderna que de la contemporánea. Decidí no incluir ningún autor vivo, para evitar agravios comparativos. Además, estamos expuestos especialmente a nuestra cultura actual. Y es misión de la escuela llevarnos a viajar a épocas anteriores, poder salir de la jaula de la cultura dominante y volver a ella con más conocimiento y más capacidad crítica, también estética.

 

F.R.C.: Goethe decía que para conocer la lengua propia es necesario saber alguna otra. Parafraseando su máxima, ¿crees que es necesario estar al tanto de otras literaturas para saber valorar la nuestra?

A.B.: Creo que esa frase de Goethe es muy certera. La cultura occidental ha sido siempre bilingüe. El latín fue fecundado por el griego; las literaturas modernas nacieron en contacto con el latín, y recibieron su influjo lingüístico, estilístico y temático. El plurilingüismo en general y el bilingüismo en particular nunca ha sido una amenaza, sino una oportunidad. Es la Edad Contemporánea la que construye murallas con las lenguas, pero antes no había sido así, y hacerlo no es un progreso. Las grandes culturas son culturas de la traducción. Cuando somos traducidos nos conocemos mejor. Creo que debemos acercarnos a las literaturas hispánicas, peninsulares, y a la francesa, italiana, inglesa, alemana y rusa… para empezar…

 

F.R.C.: ¿Crees que El Quijote, El Lazarillo o La Celestina siguen siendo libros actuales?

A.B.: Se actualizan cuando los leemos. Son actuales porque existe la picaresca y la corrupción, porque existe el amor pasional y las estrategias de seducción, porque existe el amor, el ideal, la amistad, el deseo de justicia… Estas obras son grandes porque tocan aspectos medulares de la vida humana que siempre están ahí.

 

Visita guiada por la literatura española, Antonio Barnés

F.R.C.: ¿Qué te parecen los actuales planes de estudio y la consideración que se da en ellos a las humanidades en general y a la literatura en particular?

A.B.: Me parece un abuso de poder que los gobiernos entreguen empaquetados un currículo cerrado. Más respetuoso con la libertad sería que concretasen un 50 por ciento, por ejemplo, y que cada centro, padres, profesores y alumnos, participasen en decidir su propia identidad. Por ejemplo, la educación física podría ser transversal en un colegio, o la música, o el latín, o la oratoria, o la poesía… Quitar por decreto el latín, la filosofía o la literatura es absurdo en sí mismo y absurdo por lo que tiene de dictatorial.

 

F.R.C.: Los profesores suelen quejarse de que sus alumnos apenas leen, ni siquiera por placer. ¿Dónde crees que radica el problema del escaso interés por la lectura entre muchos jóvenes? Y más importante aún: ¿cuál sería la solución, si es que esta existe?

A.B.: Si los planes y los programas fuesen menos invasivos y los inspectores visitasen menos los centros, podrían hacerse más cosas, pero aun así, creo que un profesor tiene bastante margen para ayudar a los alumnos a que lean: leer en la propia clase, hacer teatro leído, llevarlos a bibliotecas, mostrarles libros, hacer amar en definitiva a la literatura. Creo que hay muchas posibilidades. Creo bastante en la iniciativa individual y en la capacidad de conseguir cosas con los alumnos aunque el ambiente general sea adverso.

 

F.R.C.: Muchos jóvenes emulan las actitudes y la filosofía –si se puede decir así– de figuras mediáticas como Cristiano Ronaldo, Messi, Justin Bieber, Lady Gaga, Kathy Perry, Mario Casas, Selena Gómez… ¿Qué pueden aportarle de diferente los autores clásicos a estos jóvenes que suspiran por los iconos mediáticos?

A.B.: La fotografía, la publicidad, el cine y la televisión han inaugurado una forma de invasión icónica sin precedentes. Los modelos antropológicos antiguos poseían una representación muy escasa: héroe, campesino, filósofo, orador, santo, mártir, caballero, cortesano, mercader, discreto, genio… eran modelos que se podían ver en esculturas, dibujos y pinturas, pero que sobre todo emergían de relatos, de historias… Ahora, modelos como el dandi, el sex-symbol, el jipi, el yupi, envuelven a las gentes. Cuando uno mira a las personas reales concluye qué artificiales son los y las modelos publicitarios y del mundo del espectáculo. Y ya sabemos el daño psicológico que produce en adolescentes… Para compensar esa tiranía de la imagen creo que hay que promover la lectura. También las imágenes estáticas y en movimiento pueden servir para presentar a los jóvenes otros modelos con densidad… No planteo una dicotomía palabra / imagen, sino que se dé primacía a la palabra y que se usen de un modo inteligente las imágenes.

 

F.R.C.: Hoy día disponemos de procesadores de textos, enciclopedias literarias y conferencias online, vídeos en Youtube… Tenemos más medios que cuando ibas al colegio. ¿Creen que estos tiempos son mejores para la enseñanza de la literatura o por el contrario tanta dispersión puede suponer un inconveniente?

 

A.B.: Leer, a mi juicio, es ascender al monte de la abstracción desde el valle de la imagen. Creo que la escuela debe ser la casa de la palabra oral, escrita y leída, como contrapeso a la invasión de la imagen en movimiento de los dispositivos electrónicos. No obstante, he empezado a grabar breves vídeos para desarrollar la Visita guiada por la literatura española, pues internet es un instrumento estupendo para promover la literatura. Creo que la iconoclastia de quienes expulsan los libros de los colegios no es buena. Es más inteligente integrar los textos en papel con los digitales que excluir uno de los dos soportes.

 

F.R.C.: Y, para terminar, me gustaría que nos recomendaras algún libro que te marcó en tus inicios como lector.

A.B.: Robi, Tobi y el aeroguatutú, de Boy Lornsen. Me lo regaló mi padre cuando era niño y me fascinó. Y gracias de nuevo…

Agradecemos a Antonio Barnés que nos haya respondido a estas preguntas y le deseamos mucha suerte en su carrera literaria.

Coda: Antonio Barnés participó en una encuesta que realicé entre escritores, libreros, profesores, correctores, etcétera. Yo quería saber si en su opinión un profesor de universidad debería suspender el examen a quien escribe muchas faltas de ortografía. Eso es lo que Antonio respondió (respuesta 4).

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