Corrección de estilo en vídeo (8): Nadar y guardar la ropa

Os ofrezco un nuevo vídeo de corrección de estilo que grabé en un entorno íntimo y reducido: mi castigado coche. En esta nueva entrega analizo algunos errores lingüísticos habituales, y tomo como ejemplo la web Nadar Bien, con permiso de su propietario, Bernardo Blanco.

Para que se aprecien mejor las correcciones, trabajo el texto en Word, lo cual os servirá para conocer mejor esa fabulosa herramienta que es el control de cambios de Microsoft, sin la cual algunos correctores no podríamos vivir. :–)

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El hurto

Cultural El Mundo

Tras dejar a los niños en la guardería, esta mañana –en vez de marcharme a casa, como suelo hacer– he entrado en una cafetería del barrio para desayunar. Aprovechando que había varias mesas libres, me he dado el lujo de escoger una que tenía, junto al servilletero, la última edición EL CULTURAL, del diario El Mundo.

Me ha recordado, mientras desayunaba tranquilamente al tiempo que me empapaba de las novedades literarias y leía algunos cuentos de autores mimados por el establishment, aquellos días en los que realmente yo no tenía nada mejor que hacer que desayunar con tranquilidad y leer suplementos culturales (además de libros, muchos libros).

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Ola ke ase

oka ke ase

Por extraño que pueda parecer, hay filólogos, lingüistas, escritores y educadores que defienden la mala escritura en determinados canales. En opinión de estos “eruditos”, es aceptable escribir faltas de ortografía, errores gramaticales o palabras abreviadas (irreconocibles, en muchos casos) en aras de un lenguaje nuevo que atiende no tanto a las normas establecidas, sino a las necesidades puntales de quienes se comunican en ese entorno.

Para estas personas, no hay nada reprochable en frases como esta:

“Ola ke ase qdamos para tomar algo o tu tb te kedas oi en kasa”.

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Diez mandamientos para escribir con estilo, por Friedrich Nietzsche

Friedrich Nietzsche, escribir con estilo

Os informo –o más bien os recuerdo– que estoy publicando, de lunes a viernes, un breve apunte sobre corrección de estilo en ESCRIBIR Y CORREGIR. Son píldoras lingüísticas, de muy pocas líneas, en las que explico cómo sortear algunos errores habituales a la hora de redactar. Echadle un vistazo: os puede interesar. Ya llevamos –por usar el plural mayestático– 40 consejos sobre escritura, y antes de que nos demos cuenta habremos alcanzado el centenar. :–)

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Marcel Proust y las raquetas de pádel

Proust y las raquetas de pádel

Los consejos de escritura más habituales para redactar textos enfocados a la venta en Internet pasan siempre por primar las frases cortas, los párrafos breves y las ideas sencillas y directas… La creencia implícita que subyace en estos consejos –a veces no tan implícita– es que al lector interesado en tu producto no le gusta leer, y por tanto has de ponérselo fácil. El objetivo, pues, es vender productos a lectores perezosos que huyen despavoridos cuando se topan con demasiadas palabras juntas.

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Corrección de estilo en vídeo (7): Cómo corregir un texto en Word, paso a paso

Para muchas personas la corrección de estilo es aún un mundo desconocido, pese a que se trata de un oficio con gran potencial. Debemos tener en cuenta que todas las personas que escriben  –en caso de que aspiren a cierto rigor formal– son susceptibles de solicitar, antes o después, los servicios del corrector de estilo.

Por ese motivo me decidí a grabar este vídeo corto (dura menos de ocho minutos) en el que explico cómo se corrige, paso a paso, un texto en el famoso procesador de textos Microsoft Word, haciendo uso del control de cambios. Es un método bastante sencillo, sin gran dificultad técnica. Solo es cuestión de habituarse a él. 

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Los lavaperros

Los lavaperros

No hay serie de televisión o película sobre el narcotráfico en Colombia en la que no se escuche una y otra vez la palabra “lavaperros” a modo de insulto. En ese mundillo el lavaperros es el que desempeña un trabajo de escasa relevancia, un donnadie, muy por debajo del sicario o del capo. Ignoro cómo nació este agravio –que ha acabado por trascender del ámbito del hampa al argot de la calle– y por qué se eligió la profesión del que asea los perros con el fin de rebajarle a la condición casi de paria. A lo mejor en Colombia no se tiene en mucha estima a los perros, y por extensión aún menos a quien ha de encargarse de ellos, por muy digna que sea su profesión.

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Por qué/Porqué/Porque/Por que. ¡Vaya lío!

En una página sobre corrección de estilo no podrían faltar algunos consejos que nos ayuden a evitar la confusión en el uso de estas palabras o combinaciones de palabras: Por qué/Porqué/Porque/Por que.

¿Por qué conviene indagar un poco en este asunto. Precisamente porque mucha gente no tiene claro cuándo usar una y cuándo otra.

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Faltas de ortografía

Diversos estudios de la Comunidad de Madrid nos alertan de algo que ya sabíamos: cada vez se escribe peor. Prueba de ello es que los alumnos de once años cometen de media una falta de ortografía cada dieciséis palabras. Esa desidia a la hora de cultivar una redacción exigente afecta a todas las capas de la enseñanza, incluida la Universidad, presunta ágora de sabiduría en la que muchos se empeñan en demostrar su desconocimiento de las reglas básicas de la lengua.

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101 errores de escritura habituales

errores de escritura

Ciertos autores me piden un presupuesto de corrección de estilo al tiempo que me informan del poco trabajo que tendría que hacer. “Está bien redactado”, me dicen. “Sería una tarea sencilla”, añaden. 

¿Poco trabajo? Ojalá. A la hora de la verdad, el corrector debe emplearse a fondo. Aunque un manuscrito esté redactado con pulcritud, siempre hay que sacar el sufrido bolígrafo rojo –por usar una imagen escolar– y realizar las correcciones sin miramientos, por lo general más de las que el autor espera. Y es que un lenguaje tan rico –y enrevesado– como el español, lleno de zonas oscuras, se presta a muchos errores de escritura, unas veces pequeños y otras, no tanto.  

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